RIVADAVIA: TODA UNA COMUNIDAD MOVILIZADA EN SOLIDARIDAD CON UN “ÁNGEL” y SU FAMILIA “CUIDADORA”

Rivadavia 11 de enero de 2021 Por Eduardo Freire. (Periodista FM Amadeus)
Se conoció en Mendoza la particular historia de Mabel y Marcelo, quienes como “familia cuidadora” llegaron hasta A.VO.ME. y lograron que la entidad los aprobase y les otorgaran en calidad de tales a una niña que esperaba ser adoptada por otra familia. Pero las demoras de la Justicia superaron los plazos que deberían ser razonables como “cuidadores” y dieron origen –tal vez involuntariamente- a lazos afectivos que luego se hacen difíciles de romper. Ahora se pide que no separen a la niña de sus cuidadores, a los que considera SU FAMILIA.
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Publicación extraída de Facebook


Por estos días se conoció en Mendoza la particular historia de Mabel y Marcelo, quienes como “familia cuidadora” llegaron hasta A.VO.ME. (Asociación Voluntarios del Menor) y lograron que la entidad los aprobase y les “dieran” en calidad de tales a una menor que esperaba por la aprobación de ser adoptada por otra familia.
Pero las arcaicas leyes argentinas en ese sentido, que provocan demoras –a veces innecesarias- superaron con creces los plazos que deberían ser razonables como “cuidadores” y dan origen –tal vez involuntariamente- a lazos afectivos que después se hacen difíciles de romper. Este es el particular caso de Mabel y Marcelo que se transformaron de “cuidadores” a “familia del corazón”, porque los plazos lógicos se rompieron y fueron más allá de lo razonable. Entonces fue que los hijos biológicos de este matrimonio rivadaviense, además de encariñarse con la menor cuidada, la “adoptasen” como hermana del corazón, sumado a que todo el entorno familiar y de amistades “sufrieron” el mismo síntoma: el paso del tiempo profundizó el afecto, el cariño, la ternura, la sociabilización con un medio más que familiar para la menor que por naturaleza propia no debiera romperse, simplemente porque las leyes arcaicas deben respetarse. O mejor dicho, porque la Justicia argentina es tan lenta en diversos procedimientos, como el de la adopción en este caso, que nacen sentimientos difíciles y hasta imposibles, como en este particular caso, de romper.

Por estos momentos nacieron grupos en distintas redes sociales solidarizándose con Mabel y Marcelo, a fin de tratar de convencer a las autoridades responsables para “no innovar” y lograr que esa menor se quede definitivamente en el seno de esta familia. Hasta una campaña de firmas a través de la página de “change.org” que logró reunir más de 5.000 adherentes en apenas 24 horas.

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Desde A.VO.ME. siguen intentando que la menor pueda “adaptarse” en el reconocimiento de quienes han sido aprobados como padres adoptivos. Por ello, la comunidad ya ha sentido el impacto y buscan movilizarse por distintos medios para lograr que todo quede como está: la menor en el hogar bien constituido de Mabel y Marcelo –y sus dos hijos-.

Como medios de comunicación podemos coincidir con la “fría letra” de las leyes argentinas de adopción, pero también entendemos que sería importante lograr indagar en ese pequeño “Ángel” que en casi un año y medio (y no fríos 3 ó 4 meses como se intentaba pretender) logró ensamblarse en el seno de una familia y por lógico todo lo que los rodea. Ensamble de afecto, que no debiera disolverse sólo porque la fría letra de ley lo dictamine.
Obvio es reconocer que si alguien se anota como “familia cuidadora” reconozca sus términos. Pero, ¿Cómo frenar en 18 meses sentimientos, sensaciones, expectativas, vivencias que tal vez en 3 meses no logren darse?
¿Se puede obligar a una “familia cuidadora” no encariñarse con alguien sólo porque después se quita de ese seno familiar para pasar a otro totalmente desconocido?

Así como es imposible creer que el bichito de estos días deambula sólo de noche y no las 24 horas del día, el cariño y el afecto son moneda corriente entre los seres humanos sin necesidad de imponer en tiempo un frío procedimiento que a veces mal se hace mal llamar “Justicia”.

FRÍOS DATOS
En el país por año hay entre 4.000 y 6.000 parejas que inician el trámite de adopción con el sueño de formar o agrandar su familia.
Mendoza es una de las provincias que desde el 2000 cuenta con el Registro Único de Adopción (RUA), si bien ha dado buenos resultados y personas de otras provincias se acercan a él para inscribirse, existe demoras de hasta 4 años en los trámites.

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Héctor Eduardo Freire. (Periodista "No Estamos Locos", FM Amadeus)