UNA NIÑA Y SU PADRE, AISLADOS POR EL CÁNCER Y LA PANDEMIA

San Martín 05 de abril de 2020 Por Mega
Para algunos la pandemia es solo una complicación más. Ni siquiera es lo más grave. Un hombre y su hija están hace 4 meses en el Hospital Notti. La niña tiene 12 años y está en tratamiento, por cáncer. Esta semana terminará con sus sesiones de quimioterapia y quiere volver a su casa, pero la pandemia se lo impide. Para colmo el hombre tiene otros 6 hijos, tres de ellos menores, los ha criado solo pero, en su ausencia, el Organismo Administrativo Local (OAL) ha resuelto quitarle la custodia.
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Gentileza - UNO

“No sé qué hacer, me estoy volviendo loco… no sé qué hacer, hermano”, dice, con la voz quebrada.

Mario Videla tiene 42 años. “Trabajo en la construcción, en pintura, hago changas… trabajo al día… pero hace mucho no puedo hacer nada. Estoy acá, en el hospital, con mi hija”, dice. Su casa está en Chapanay y es muy modesta.


 
 Leonela Videla tiene 12 años. Está internada desde diciembre, primero en el Hospital Perrupato y después en el Notti. Le descubrieron un tumor cancerígeno en los pulmones y está en tratamiento.


“Hace cuatro meses estamos acá, en el Notti. En esta semana Leonela recibe las últimas sesiones de quimio y necesito ir a mi casa… ¡necesito ropa, necesito trabajar, necesito ver a mis otros hijos…!”, cuenta el padre.

    
Dice que ahora, por el aislamiento y la delicada salud de su hija “no nos dejan salir”.

Cuenta que tiene 7 hijos. “Las tres mayores ya formaron pareja, pero yo me hice cargo sólo de las 4 menores desde hace 7 años. La madre se desentendió”.


Pero el drama es más complejo aún. Hay varias cosas que complican todavía más la historia. La casa de Chapanay no está en condiciones para recibir a Leonela cuando le den el alta y, para colmo y por una denuncia que Mario no logra entender, el Organismo Administrativo Local (OAL) le quitó la custodia de los tres hermanos menores de Leonela.


“Bruno tiene 10, Brian tiene 14 y Karen tiene 15. Están repartidos en casas de familiares, pero dicen que no los puedo ver. No sé por qué. Nadie me ha explicado claramente qué pasa y qué puedo hacer”, cuenta.


Lo que sí sabe es que con la pandemia parece muy difícil poder alejarse del Notti. “Desde hace unos días estoy en la Casita de Mc Donald´s. Algunos padres que están acá me ayudan, pero eso no es lo que quiero. Yo quiero volver a mi casa y trabajar”, sostiene Mario.


Por ahora, varado en el Notti, cargando montones de angustias, repleto de dudas e incertidumbre, Mario Videla y su hija Leonela tratan de encontrar algo que les de esperanza.

Enrique Pfaab-Diario Uno 

Mega

Redacción.